viernes, 14 de enero de 2011

Revisión técnica

Había en el asiento más alejado un hombre que lloraba, se había sentado solo y muy al fondo para que nadie lo observara. El cobrador, desde el retrovisor lo había notado, de vez en cuando lo miraba, acongojándose también, junto con él, de rato en rato.

Al iniciar la marcha nuevamente, luego de haber esperado el cambio de luces una pequeña marca roja inició un incesante parpadeo en los controles del conductor, era la señal de aceite que indicaba su pronta ausencia.

Unos metros más adelante una columna de humo inició su ascenso desde la caja del motor, el bus comenzó a chirriar como un animal herido, zigzagueó sobre el asfalto, se apagaron las luces de los controles, se oyó una fuerte detonación y finalmente encalló sobre la acera.

El cobrador, sin haberle quitado la mirada al misterioso personaje sentado en la última fila preguntó, ¿Qué habrá pasado?, el chofer con la cara empapada de sudor respondió, Cuando te llega la hora todos los males vienen juntos, se terminó el agua, se le acabó la energía, se extinguió el aire y se fundió el motor. El cobrador primero suspiró, después exclamó, Con razón está llorando.

2 comentarios:

Arturo Mustango dijo...

me compre un coche ultimo modelo pero no lo saco le fallan los frenos, revienta bujias, calienta el motor...

RATCHUS dijo...

Con razón aún hasta ahora te han visto trotando por las avenidas, intentando llegar a tu casa.